¿QUÉ ES LA TÉCNICA DE VITRIFICACIÓN?

Cada vez es más común ver mujeres que le dan más importancia al desarrollo de su carrera profesional u otras actividades antes que a ser madres. Esto plantea una interrogante, ¿qué pasa si llegado el momento tienen dificultad para concebir? Pues si para los hombres no hay edad específica para cuando su fertilidad empieza a decaer, sí es el caso para las mujeres.

Desde que cumple 30 años, una mujer cuenta solo con 20% de probabilidades de embarazo al mes, llegados los 35 disminuye a 15% y  partir de los 40 tiene un 8% estimado de posibilidades. Es en estos años que la mayoría suele recurrir a tratamientos de concepción alternativos como inseminación o fertilización asistida; sin embargo,  a esa edad los óvulos ya no son tan abundantes y tampoco sus propiedades, lo que complica el éxito de lograr un embarazo y la formación regular del feto.

Es por ello que actualmente existe la alternativa de vitrificación de óvulos para quienes han decidido que aún no es su momento de ser madres, pero que tampoco lo descartan por completo. Este método permite conservar los óvulos, en un laboratorio, con la calidad y características de la edad que se tiene al congelarse, por ese motivo se invita a que las mujeres puedan realizar esta decisión a una edad temprana, preferentemente antes de los 35 años, cuando el conteo de óvulos es alto y de mayor calidad. Actualmente en Perú hay clínicas de fertilidad como “Concebir” que cuentan con estos servicios.

“Yo promuevo a mis pacientes entre los 30 y 35 años que opten por este tratamiento, cuando sus planes a corto o mediano plazo no incluyen el hecho de ser madres por el momento”, nos comenta el Dr. Carlos Zúñiga, especialista en Fertilidad de la Clínica Concebir.

Es bueno recordar que vitrificar óvulos no es lo mismo que congelarlos. La vitrificación de óvulos permite mantener intacto el contenido del óvulo sin alterarlo, lo cual sucede con la congelación. Su contenido líquido es retirado para evitar la formación de cristales que dañan las paredes y estructura, para luego ser almacenados en nitrógeno a temperaturas bajo cero. Cuando se opta por este procedimiento es importante consultar y conocer el proceso con tu médico especialista y con el laboratorio que los conservará.

“El proceso de criopreservación de ovocitos es una manera novedosa que la biotecnología nos ofrece para vencer al paso del tiempo por parte de las mujeres que quieren postergar su maternidad. Así, una mujer de cuarenta y tantos años puede conseguir un embarazo con óvulos jóvenes, no sólo aumentando el éxito del mismo, sino también previniendo el riesgo de que dicho embarazo tenga enfermedades cromosómicas como el Síndrome de Down u otros”,  manifestó el Dr. Zúñiga.